La berrea en Monfragüe

La berrea en Monfragüe

La berrea en Monfragüe, te abrimos una finca de 2000 ha en el corazón del Parque Nacional de  Monfragüe para que vivas un acontecimiento único inolvidable en la naturaleza más salvaje.

Siente el privilegio de vivir este encuentro exclusivo, cercano,  con majestuosos ciervos luchando para perpetuar su especie.

Disfruta de la berrea en  Monfragüe en un entorno excepcional, dehesas y montes mediterráneos intactos, una experiencia  en grupos reducidos, sin la presencia de otras empresas de naturaleza, una vivencia única.

Después de los primeros chubascos otoñales el monte y las dehesas se llenan de aromas, el olor a tierra mojada impregna nuestros sentidos. Comienza la vida después del estío veraniego.

Al fondo, haciendo eco en las cálidas dehesas de Monfragüe se aprecian potentes alaridos, poderosos clamores de la naturaleza.

El instinto natural, encarnado en ciervo, rompe el silencio de las todavía cálidas noches de Monfragüe. La berrea en Monfragüe  ha llegado a las dehesas de Extremadura.

Los majestuosos ciervos, comienzan una lucha, serán los protagonistas del bosque mediterráneo y las dehesas durante varias semanas, sus potentes bramidos retumban en los campos de Monfrague, entre las encinas y alcornoques, sus poderosas cuernas están listas para comenzar la lucha que cada año se repite por estas fechas.

Éstos reclaman instintivamente su territorio, el arte natural de la seducción, atraer el mayor número de hembras, con un único objetivo, asegurar la reproducción de su especie, el legado de sus genes.

Los ciervos saben que es la única oportunidad que tendrán a lo largo del año, ya que las hembras sólo estarán en celo este período de tiempo.

Largas noches sin dormir, marcan su territorio intimidando con sus cuernas y sus potentes bramidos. De esta manera van defendiendo su harén de hembras, formado ese mismo año.

Cualquier despiste puede suponer la cópula de alguna de las hembras de su harén por otro macho.

Por lo que entre bramidos, luchas y cópulas, no habrá descanso para los jefes del monte mediterráneo. Tanto cansancio y estrés es el que acumulan durante días y días, descansando sólo de vez en cuando durante el día, que a veces caen abatidos, llegando a morir por agotamiento.

Los ciervos lucharan con sus cuernas hasta abatir a su contrincante, una pelea en la que la sangre no aparece, y uno de los dos se retirará por fatiga.

El resto del año los ciervos se esconden entre las jaras y matorrales del monte mediterráneo, en las laderas impenetrables de umbrías y solanas, desde donde miran tímidos entre las ramas.

Las hembras, sin embargo, se sienten menos perseguidas, confiadas nos miran detenidamente, inmóviles a veces para pasar desapercibidas, otras veces más confiadas nos miran con detalle, pastan y sestean tranquilamente con sus crías.

La berrea en Monfragüe, un verdadero privilegio poder presenciar esta maravilla de la fauna mediterránea.

www.monfraguelandscape.com

Ecoturismo en fincas exclusivas en el corazón de Monfragüe