Buitres en Monfragüe

Buitres en Monfragüe

Buitres en Monfragüe, un día triste para algunos y radiante para otros tantos.

En época de monterías, de caza de ciervos y jabalíes, los protagonistas del bosque mediterráneo de Monfragüe pasan por un mala vivencia, para otros, un día extraordinario.

Reina el silencio en el monte mediterráneo, a primera hora de la mañana el tiroteo y el ladrido de los perros empieza a alertar a los buitres en Monfragüe, que observan desde sus posaderos, vigilan con perseverancia.

Huele a sangre, aunque los buitres no tienen desarrollado su olfato, ellos sobreviven gracias a su poderosa vista, capaces de avistar animales muertos y moribundos a kilómetros.

Los buitres en Monfragüe, gigantes alados de hasta 10 Kg de peso, alcanzan envergaduras de 2,90 m en los buitres negros  y hasta 2,70 en los leonados, carecen de fuerza prensil en sus garras como otras rapaces, por lo que su supervivencia no  se basará en la caza, sino en la carroña, pudiendo desgarrar con sus poderosos picos.

Al día siguiente a la montería, los buitres  en Monfragüe disfrutarán con saña de un día de festín, un día esperado durante todo el año. Tienen más hambre de lo normal, en el campo desde hace algunos año,s la ley obliga a retirar todos los animales muertos,  pero ellos confían en la suerte de que alguna presa muerta o algunas vísceras sean abandonadas en el campo,  algún ciervo herido que finalmente perdió la vida intentado huir o acosado por los perros.

Cientos de buitres se cuelgan del cielo, sobrevolando los fríos cielos de invierno en Monfragüe. Poco a poco se van congregando más y más individuos.

Aprovechando las corrientes térmicas, a medio día, buitres negros y leonados levantan el vuelo en busca de carroña. Los buitres negros que suelen preferir cadáveres de presas más pequeñas, como zorros, liebres… hoy se entremezclan con cientos de leonados

Gran parte de los alados de bosque mediterráneo están inquietos, milanos, urracas, cuervos, rabilargos.

Los buitres perciben este alboroto y con sus potentes vistas pueden ver el reflejo de los destellos metálicos del plumaje de los cuervos.

Se hace el silencio y empiezan a bajar uno a uno, bajando en picado con sus patas extendidas.

El papel de los buitres en los ecosistemas es importantísimo a la vez que imprescindible para mantenerlo sano. Los buitres  son los máximos recicladores de la materia, aprovechando la última etapa del ciclo de la energía, que será devuelta posteriormente a la tierra, una vez que mueran, para alimentar a otros buitres y animales carroñeros y para formar parte de la misma materia orgánica que conforma la tierra.

Así finalizaría el ciclo de la vida, un ciclo cerrado en el que nada se desperdicia, lo que sería un ciclo perfecto, devolver a la tierra todo lo que nos ha dado.

Monfragüe Landscape. Ecoturismo en fincas exclusivas en el Corazón de Monfragüe.

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